Skalar, una fintech fundada por los emprendedores colombianos Sebastián Cárdenas y Daniel Castrillón, comprometió más de US$125 millones para financiar gastos de ventas y mercadeo de siete empresas tecnológicas durante los próximos 12 meses. Con sede en Nueva York y creada en enero de 2026, la compañía busca ampliar el acceso al capital para negocios con ingresos recurrentes, mediante un modelo que vincula los pagos del financiamiento con el dinero generado por los clientes adquiridos.
La iniciativa cuenta con el respaldo de Monashees, que lideró su ronda semilla, mientras General Catalyst proporciona la deuda utilizada para financiar a las compañías. El mecanismo permite invertir en captación de clientes sin entregar participación accionaria, una alternativa para empresas tecnológicas que necesitan crecer con recursos ajustados a sus ingresos.
Skalar propone una nueva forma de financiar el crecimiento de startups
La idea surgió durante los tres años que Sebastián Cárdenas trabajó en Monashees, firma de capital de riesgo donde conoció el Customer Value Fund, estrategia de crédito de General Catalyst enfocada en financiar la adquisición de clientes. Tras aplicarse en tres empresas del portafolio, el modelo despertó su interés por desarrollar una compañía especializada en esta estructura.
“Yo creí que yo me iba a quedar en el mundo de venture capital toda la vida, la verdad”, recuerda Cárdenas en recientes declaraciones. Sin embargo, la experiencia lo llevó a explorar una alternativa para empresas que necesitan capital comercial sin recurrir exclusivamente a inversiones accionarias.
Skalar presta dinero para financiar ventas y marketing, incluidos los costos de adquisición de clientes (CAC). El capital se devuelve conforme esos consumidores generan ingresos, sin un calendario fijo de pagos ni cesión de acciones.
Por ejemplo, si una empresa invierte US$10 para captar un cliente que paga US$1 mensual durante 30 meses, Skalar financia ese gasto y recibe los primeros US$11. Si el consumidor abandona el servicio después de ocho meses, la fintech cobra US$8 y asume la pérdida restante.
Monashees y General Catalyst respaldan la expansión de Skalar
La compañía comprometió más de US$125 millones para financiar a siete empresas durante los próximos 12 meses. Cuatro o cinco de sus primeros clientes operan en América Latina, mientras los demás desarrollan sus actividades en Estados Unidos.
El modelo está dirigido a negocios que invierten entre US$100.000 y US$3 millones mensuales en captar clientes y obtienen de ellos más ingresos que el costo de adquisición. Por su enfoque especializado, Skalar prevé trabajar con un máximo de 15 empresas al año.
Para evaluar cada operación, la fintech analiza datos transaccionales en tiempo real y mide cuánto cuesta conseguir un cliente, cuánto permanece y cuánto paga. Dos de sus cinco empleados son ingenieros de datos, mientras Cárdenas ocupa la dirección ejecutiva y Castrillón la dirección de operaciones (COO). El equipo también incluye una directora jurídica con experiencia en crédito privado.
La ronda semilla fue liderada por Monashees, antiguo empleador de Cárdenas, con participación de Nido Ventures y varios inversionistas ángeles. General Catalyst aporta la deuda utilizada para los préstamos, aunque los montos de la ronda y de ese financiamiento no fueron revelados.
Andrew Ziperski, socio del Customer Value Fund, explicó: “La mayoría de las compañías de tecnología en América Latina nunca han tenido esa opción, y Sebastián llegó a nosotros con esa brecha en mente”.
Por su parte, Caio Bolognesi, socio general de Monashees, afirmó: “Vemos a Skalar como una pieza estratégica de infraestructura para la próxima generación de compañías de tecnología, especialmente para los fundadores nativos de IA, que están escalando y gastando más rápido que cualquier generación anterior”.
El modelo de Skalar y su siguiente etapa de crecimiento
Antes de fundar Skalar, Cárdenas estudió ingeniería en Stanford y trabajó cuatro años en Goldman Sachs, en Nueva York, antes de incorporarse a Monashees. Castrillón desarrolló gran parte de su trayectoria en Bain & Company, asesorando fondos de capital privado en adquisiciones latinoamericanas, y posteriormente pasó por Revolut.
“Nos hemos enfocado mucho en Latinoamérica al ser una región donde el dolor de acceso a capital es todavía mayor a otras regiones”, señaló Castrillón.
Entre sus próximos objetivos, Skalar contempla desarrollar herramientas de inteligencia de negocio a partir de los datos de sus clientes, así como diseñar créditos ajustados al comportamiento de cada compañía. La empresa denomina esta propuesta financiación de precisión.
Skalar busca ampliar las opciones de capital para las startups
La propuesta de Skalar se apoya en una distinción financiera: reservar el capital accionario para proyectos transformadores y utilizar deuda vinculada al rendimiento para financiar la captación de clientes. Su crecimiento dependerá de identificar empresas cuyos ingresos permitan sostener este esquema y de administrar el riesgo de cada operación.
Si logra escalar su modelo, la fintech podría ampliar las alternativas de financiamiento para compañías tecnológicas latinoamericanas sin obligarlas a ceder participación por cada etapa de expansión. Su apuesta combina análisis de datos, crédito especializado y una necesidad empresarial concreta: convertir la adquisición de clientes en una inversión financiable.
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