UIN, startup argentina fundada por Facundo Corsi y Manuel Heredia, cerró una ronda seed de US$2 millones para acelerar su expansión latinoamericana. La compañía desarrolla BehaviorOS, una infraestructura tecnológica enfocada en comprender y activar el comportamiento de usuarios digitales. La plataforma está dirigida a bancos, fintechs, billeteras digitales, retailers y empresas de telecomunicaciones, donde el desafío es convertir usuarios ocasionales en clientes recurrentes.
Actualmente, UIN trabaja con 10 clientes distribuidos entre Argentina, México, Perú y Ecuador, mientras su tecnología alcanza indirectamente a más de 80 millones de usuarios. Además, más de 300 millones de transacciones son analizadas mediante su tecnología, permitiendo identificar patrones de comportamiento y activar intervenciones orientadas a objetivos definidos por cada compañía.
Con el nuevo capital, serán fortalecidos los equipos comercial y tecnológico, mientras continuará el desarrollo de BehaviorOS y la expansión hacia nuevos mercados regionales.

UIN y el origen de una infraestructura centrada en comportamiento
La historia de UIN comenzó a partir de la experiencia acumulada por Corsi y Heredia en n1u, una billetera digital argentina enfocada inicialmente en usuarios gamers. Desde aquella operación surgió una conclusión que terminó orientando el nuevo proyecto: adquirir usuarios representa solamente una parte del desafío; conseguir recurrencia requiere comprender sus comportamientos.
Fundada en Buenos Aires durante 2025, UIN fue concebida como una compañía B2B, en lugar de otro producto financiero destinado directamente al consumidor final. Corsi y Heredia trasladaron así su experiencia operativa hacia una infraestructura que pudiera ser utilizada por diferentes empresas para impulsar frecuencia, adopción y permanencia.
BehaviorOS: la tecnología detrás de la propuesta de UIN
BehaviorOS funciona como una capa tecnológica que puede integrarse mediante API a las aplicaciones existentes, sin necesidad de reemplazar los sistemas principales utilizados por cada compañía. La plataforma recibe información transaccional, identifica patrones y permite determinar qué intervención puede ser activada según los objetivos establecidos por cada cliente.
Entre sus principales herramientas pueden encontrarse:
- Misiones y desafíos: permiten impulsar determinadas acciones dentro de una aplicación.
- Rachas e incentivos: buscan estimular comportamientos recurrentes mediante dinámicas personalizadas.
- Segmentación de audiencias: facilita la creación de grupos específicos para diseñar experiencias diferenciadas.
- EngagementScore: permite identificar señales relacionadas con posibles abandonos y orientar intervenciones.
- Rewards y loyalty: incorporan recompensas, puntos y niveles dentro de las experiencias diseñadas.
La documentación técnica de UIN muestra que BehaviorOS dispone de API REST, autenticación mediante API Key y webhooks para conectar eventos y recompensas con los sistemas de sus clientes.
Quiénes financiaron el crecimiento de UIN
La ronda seed fue liderada por EWA Capital y acompañada por fondos de distintos mercados latinoamericanos, además de inversionistas ángeles. Entre los participantes se encuentran Driven VC, con presencia en Estados Unidos y Chile; Brazilian Venture Capital, desde Brasil; y los mexicanos ADN, GAIN y New Ventures.
También participaron Angel Hub Ventures, FERTER, LAN Accelerator, Sirius Software, Ignacio Juan Núñez y Santiago Siri, ampliando la red de respaldo financiero alrededor de la compañía. El capital será utilizado para ampliar los equipos comercial y tecnológico, fortalecer el producto y acelerar la presencia de UIN en América Latina.
De las transacciones a los hábitos digitales
El crecimiento de UIN también puede medirse por la escala que ya alcanzó su infraestructura: más de 300 millones de transacciones son procesadas para identificar señales conductuales. La compañía genera además más de 10 millones de triggers conductuales mensuales, mientras sus soluciones son utilizadas indirectamente por una base superior a 80 millones de usuarios.
UIN reporta un run-rate anual superior a US$1 millón y plantea multiplicarlo por diez durante los próximos 12 meses, con México entre sus principales focos de expansión.
Cuando la retención se convierte en infraestructura
El movimiento de UIN refleja un cambio relevante dentro del ecosistema fintech: la tecnología deja de concentrarse únicamente en captar usuarios y comienza a enfocarse también en comprender qué impulsa su permanencia. Su propuesta coloca el comportamiento como una capa adicional dentro de productos financieros y digitales que ya cuentan con millones de interacciones.
El atractivo del modelo está en que BehaviorOS puede incorporarse sobre plataformas existentes, permitiendo que bancos, fintechs, billeteras, retailers y telcos desarrollen experiencias específicas sin construir desde cero esa infraestructura.
Con US$2 millones disponibles para producto, tecnología, talento y expansión, el siguiente desafío para UIN estará en demostrar que una infraestructura diseñada desde Latinoamérica puede convertirse en una herramienta transversal para compañías digitales de distintos mercados.
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